Animamos a una cultura de generosidad al dar. Damos a Dios en obediencia, conforme a Su llamado, y con generosidad, según nuestro corazón. Nuestra visión para el ministerio siempre supera nuestra capacidad para llevarlo a cabo. Sin embargo, creemos que si cada uno de nosotros asume personalmente la responsabilidad de la mayordomía, Dios multiplicará nuestros recursos y nos brindará la capacidad de realizar cosas que podrían parecer imposibles. El apoyo a este ministerio hace posible nuestras iniciativas de alcance continuo a través de: